home

search

El camino hacia Puerto Bruma, Kasumi.

  Moki caminaba libremente entre los árboles.

  Soru flotaba siguiendo el curso del río cercano.

  El sendero hacia Puerto Bruma (Kasumi) era húmedo y silencioso.

  Después de medio día de viaje, el paisaje cambió.

  La selva se volvió más densa.

  El aire olía a agua.

  Y finalmente lo vieron.

  Un peque?o muelle de madera.

  Casas sobre pilotes.

  Niebla suspendida sobre el río como una tela fina.

  Puerto Bruma.

  La cultura de Kasumi

  Durante dos días, Hito y Shinso conocieron el pueblo.

  Comieron sopa de río con algas dulces.

  Stolen content warning: this content belongs on Royal Road. Report any occurrences.

  Aprendieron a tejer peque?as redes de Lúmina con fibras vegetales.

  Escucharon historias de pescadores que hablaban de Elyr que solo aparecen en la niebla.

  Por la noche, el pueblo celebraba el Festival del Agua Serena, donde peque?as luces flotaban río abajo como estrellas líquidas.

  Moki intentaba atrapar reflejos en el agua.

  Soru se movía feliz entre la niebla.

  Hito dibujó su primer mapa real del viaje.

  No era perfecto.

  Pero estaba vivo.

  El refugio de viajeros

  Se alojaron en una caba?a comunitaria de madera oscura.

  Allí los viajeros siempre eran bienvenidos.

  Compartieron comida, historias y silencios cómodos.

  Antes de partir, los ancianos del pueblo les dieron un regalo.

  Peque?as esferas perfectas de madera pulida.

  —Son Belyr — explicó una mujer mayor —. Contenedores para Elyr viajeros.

  Les dieron cinco a cada uno.

  Shinso guardó a Soru en uno con cuidado.

  Hito dudó antes de hacerlo.

  Moki lo miró.

  “Mok.”

  Entró en la esfera.

  La Belyr emitió un brillo suave.

  Hito sonrió.

  —Solo cuando sea necesario.

  Más tarde, durante el viaje, Moki y Soru volverían a salir muchas veces.

  Para caminar.

  Para sentir el viento.

  Para explorar.

  Porque los Elyr no eran herramientas.

  Eran compa?eros.

Recommended Popular Novels